Kaixo.
Navegando por la red hemos encontrado esto respecto al órgano de la iglesia de la villa:
Hoy he dejado atrás un poquito de mi sentimiento de culpa que tenía por no tratar de descubrir la belleza de los pueblos que tengo a mi alrededor y que, a pesar de mi edad, desconocía. Cómo puede ser que, a pesar de la cantidad de veces que estuve en Lezama en mi niñez, nunca haya estado en Larrabetzu? En muchas ocasiones nos vamos lejos en busca de lugares, paisajes, edificios, monumentos sin reparar de lo que tenemos a pocos minutos de nuestra casa.
Gracias a Aitor, que me envió un mail compartiendo conmigo la noticia de la reinauguración del órgano de su Iglesia, después de su rehabilitación efectuada por el organero Usabiaga. En el citado mail me hacía partícipe y me invitaba a acudir en el día de hoy a escuchar a los organistas del Txoriherri que iban a ser los encargados de “dar por buena” la obra del organero, tocando para la feligresía un par de piezas cada uno.
No me ha sido difícil encontrar el pueblo y la Iglesia, teniendo a la vista desde lejos la torre de la misma. Esta Iglesia de Andra Mari está al final de la calle del mismo nombre, jalonada por casas bajas blasonadas que le dan al entorno un aire medieval y muy típico del Pais Vasco. Es de estilo neoclásico y en su interior, muy reformado, sobresale una talla de la Virgen del siglo XV.
“La aproximación urbanística y arquitectónica que consiste en dejar los edificios monumentales exentos corresponde a la tradición del siglo XIX, anclada en el Beaux Arts. Es una tradición que venía desde el Barroco. Por ello, esos edificios monumentales se colocaban al final de largos ejes, como remate de los mismos, creando solemnes perspectivas. Desde comienzos del siglo XX esa idea de dejar exentos a los edificios monumentales, eliminando posibles añadidos o yuxtaposiciones fue abandonada. Tomaba un nuevo valor la cultura en sus más amplios términos; esto suponía valorar todos los acontecimientos (construidos y urbanos) que habían generado esos añadidos; suponía valorar realmente la historia del lugar.
En el caso de Larrabetzu, la iglesia de Andra Mari no está colocada al final de una larga perspectiva, lo cual pudiera indicar una inequívoca voluntad de aparecer exenta, como remate de tal perspectiva.
La iglesia de Andra Mari contribuye, al igual que su edificio anexo y el resto de los edificios a definir la calle. Y esa es su voluntad de presencia en Larrabetzu desde su origen: Definir la calle.” Extracto de un escrito del Ayuntamiento que sirve a recurso a una resolución de la Diputación para que no se derribe un edificio anejo que actualmente sirve de Gaztetxe.
Al llegar a las cercanías de la Parroquia, me ha llegado un sonido suave y redondo, muy harmónico y claro. Al entrar en la Iglesia sitúo el órgno en el Coro, típicamente romántico tanto en su concepción estilística como en sus tesituras llenas de misticismo y muy envolventes.
Nos dejamos guiar por el especialista Esteban Elizondo y su famosa Tésis sobre el órgano romántico y sus constructores. Primero haremos una pequeña sembalnza del organero y posteriormente hablaremos de sus características.
Juan Dourte es getxotarra y nació en 1.895.Al parecer fué otro organero instalado en Bilbao y posteriomente en Vitoria, Melcher, quien le metió la afición en el cuerpo, dejándole conocer el oficio en sus talleres. En sus folletos publicitarios indican que su actividad se inició en 1.924 aunque sus descendientes ubican esta fecha en 1.926. Duran más de 50 años tanto el fundador como sus descendientes han construido multiplud de órganos tanto en la Península Ibérica como en Sudamerica e inclusive en Filipinas.
No son instrumentos que destaquen expecialmente ni por su magnificencia ni por su sonoridad, pero son buenos instrumentos para acompañar la liturgia y su precio no era excesivamente gravoso para las distintas Parroquias. Muchos de ellos se han tenido que rehabilitar por empezar a haber fallos aproximadamente a los 50 años de su construcción.
Por lo tanto, el órgano de la Parroquia Nª Sra de la Asunción o Andra Mari de Larrabetzu es un Dourte de 1.929, de transmisión neumática y con una sonoridad muy próxima al Romanticismo, aunque tardío, pero no se puede enclavar en tre los neoclásicos.
Su fachada es de tipo ecléctico con dos cuerpos a los laterales con 7 tubos canónigos a cada lado y una semicircunferencia en medio que deja ver, por entero, un colorido rosetón que le dá esbeltez al conjunto. Practicamente la caja es plana y no tiene ningún elemento que destaque.En fachada, también, está la persiana de la expresión dispuesta a ambos lados con 6 tubos de 4´también mudos.
La consola es típica del romanticismo, está situada en un pedestal de cara al Altar y de espalda al instrumento, es de tipo pupitre y tiene el cierre de persiana.








Inesperado para mí este encuentro. Me maldigo una y mil veces por no tener los conocimientos suficientes del euskara como para escribir en nuestra lengua vernácula.
No soy un experto en organería sólo un afionado a tocarlo, pero me gusta descubrir estos instrumentos únicos y luego escribir, a mi manera, y seguro que con muchas incorreciones, sobre ellos.
Uds. han descubierto, mi pequeño rincón. Y además han tenido la amabilidad de colocarlo en su página web. Les doy las gracias, no sin antes decirles que he completado el artículo.
Besarkada haundi bat herri osoari. Beti arte.
Kaixo.
Eskerrik asko zuri JAVIER.
Podemos leer el artículo completo en su blog:
http://javilandaren.weebly.com/1/post/2012/02/andra-mari-de-larrabetzu.html