Etiketaren artxiboa: aner petralanda

Las pequeñas grandes víctimas de la dispersión #dispertsiorikez

Kaixo.

Gaurko GARAn eta NAIZen:

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Desde el otro lado de la puerta llegan las quejas de Aiur, de dos años, que reclama la presencia de su aita, Aner Petralanda. Hace escasos días que salió del módulo de madres de la cárcel de Aranjuez, donde vive con su madre, Anabel Prieto, y donde las condiciones de vida y las trabas hasta para los detalles más pequeños se han agravado en el último año y medio, aduciendo «los recortes y la falta de personal penitenciario».

44 grados y sin acceso a la piscina

Ese fue uno de los argumentos de los funcionarios para tratar de impedir el acceso de las madres presas y de sus hijos a la piscina en pleno verano, con casi 44 grados.

«Ahora, las visitas las hacemos en los locutorios, cuando hasta hace año y medio eran cada fin de semana en las salas destinadas a los vis a vis. Anabel salía con Aiur, como el resto de madres presas. También han limitado las entradas y salidas de la cárcel de los niños a dos veces por semana, pese a que ellos no están presos. La alimentación ha empeorado. Por las tardes no les permiten la salida al jardín de la prisión como dicta el reglamento -enumera Petralanda-. Mantienen una lucha diaria para lograr el cumplimiento de este y otros derechos básicos. El mensaje de Instituciones Penitenciarias es claro; `tienes derecho a ser madre, pero bajo estas condiciones’», concluye.

Esta situación ha sido puesta en conocimiento del Gobierno de Lakua y del Ararteko. «En su respuesta alegan que mentimos, pero implícitamente también reconocen que se están vulnerando los derechos de los niños. Lo achacan a la crisis y a que hay ciertas cosas a las que no pueden llegar porque no tienen efectivos suficientes».

«Nuestro reto como padres es que tengan una niñez lo más feliz posible y minimizar el impacto emocional que conlleva esta situación. Dentro y fuera tiene todo el afecto del mundo, de su ama, de su aita… Y pese a estas duras condiciones Aiur es un niño feliz -asegura-. No estamos pidiendo nada extraordinario, ni quiero que me den una palmadita en la espalda, sino que se respeten los derechos de nuestros hijos y los de sus padres y madres presos», enfatiza.